Sucede que me encontré con un viejo separador hecho por una ex-novia de cuyo nombre no quiero acordarme. Probablemente hace un par de meses he hubiera conmovido hasta el alma y hubiera dedicado mi tarde a la amarga nostalgia de los tiempos pasados.
Sin embargo, esta vez el separador me dejó indiferente. No me interesó su contenido y su prosa me parece francamente deplorable.
O tal vez lo que sucede es que no puedo dejar de pensar en que eres mejor que todo lo que hubo antes de ti.
viernes, 29 de abril de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
Y hay momentos en los que te miro a los ojos y sé que no hay ninguna otra cosa que deba estar haciendo en ese momento. Me pregunto cómo es que me atrajiste de una manera tan inaudita, tan extraña, tan repentina, tan ajena a mis costumbres. La manera que tienes de pensar, tus gustos, tus ideas no coinciden con mis hábitos, pero cuando te veo a los ojos todo eso no me importa porque sé que eres la mejor persona que he conocido.
La culpa es de uno cuando no enamora, decía Benedetti, y hoy me siento tan culpable...
Hoy te siento lejos, y te siento inalcanzable, me gustaría poder detenerte a la mitad de cualquiera de tus frases geniales y callarte con un beso. Lástima que no tengo las agallas.
Y sin embargo, me gustaría tener las suficientes para decirte un día de estos que te amo.
Junto a ti me siento tan asquerosamente normal...
La culpa es de uno cuando no enamora, decía Benedetti, y hoy me siento tan culpable...
Hoy te siento lejos, y te siento inalcanzable, me gustaría poder detenerte a la mitad de cualquiera de tus frases geniales y callarte con un beso. Lástima que no tengo las agallas.
Y sin embargo, me gustaría tener las suficientes para decirte un día de estos que te amo.
Junto a ti me siento tan asquerosamente normal...
viernes, 22 de abril de 2011
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